Superficies-colores

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El color

Comencé mis experiencias con el color en 1959, teniendo cuidado de no hacer colorismo. Apliqué al color el mismo trato que a las formas. Si trabajaba en el color, no era de ninguna manera para hacer un cuadro en azul, en rosa, cálido, frío. etc. Comencé por utilizar no algunos colores, sino todos. Compuse una gama completa que iba del amarillo al amarillo, pasando por el verde, el azul, el violeta, el rojo y el naranja. Los colores eran puros, no estaban degradados ni con negro ni con blanco. Me prohibía emplear otros colores que aquellos elegidos, es decir, una gama de catorce colores que, si bien limitados, me parecían resumir todas las variaciones posibles de mezclas cromáticas.

 

Combinaciones

A partir de esa gama de catorce colores comencé a hacer combinaciones simples de una o dos formas en desplazamiento horizontal, yuxtaponiendo cuatro gamas desarrolladas verticalmente u horizontalmente o en diagonal. Después, sobre esas cuatro gamas yuxtapuestas cubriendo toda la superficie, he superpuesto otras cuatro gamas. Estas combinaciones, nacidas de sistemas rigurosos y simples, eran múltiples. Trabajaba con témpera sobre cartón, en pequeño formato y en plástico transparente. Este último procedimiento me permitía obtener por superposición toda clase de permutaciones. Luego inventé un pequeño aparato con bandas transparentes donde estaban mis gamas de colores. Al intercambiarlas, se obtenía un número increíble de combinaciones. En esa época había calculado que para realizar con gouache las variaciones resultantes de un solo sistema y con un ritmo de dos días por variaciones, me hubiera sido necesario 150 años para ejecutar todas las combinaciones.

 

Fascinación por la calidad

En todas estas experiencias, lo que me impresionaba era la cantidad de cambios posibles contenidos en cada programación. Me daba gusto imaginar todas esas variaciones sucediéndose en el tiempo y mis cálculos de probabilidades me llevaban a considerar otro fenómeno: la duración indeterminada. Cada gouache o cuadro producido por tal o cual combinación era, para mí, un momento particular de todo ese movimiento de colores en cambio continuo que rodaba en mi cabeza. Luego, ya al fin de 1959, me puse a imaginar mecanismos para poner en evidencia ese potencial de variaciones. El movimiento real aparece en mis experiencias, la multiplicación de imágenes, la transparencia, el color en el espacio, la luz... Todas esas investigaciones realizadas hace doce años, las he revisado, ordenado, ampliado, les he dado una mejor forma, más legibles, para presentarlas hoy.

 

Julio Le Parc, 1970.

Série 15 n°14, 1971-2012

acrylique sur toile, 200 x 200 cm.

Installation Série 15, 1971-2012

Vue de l'exposition Julio Le Parc,

Palais de Tokyo, Paris, 2013

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soie, Hermès, Bâle

Ensemble de Volumes-couleurs, 1971-1975

bois, peinture acrylique, aluminium